Sociedad | Salud
Hospitales SAMIC bajo la lupa: El Gobierno analiza un modelo privado con pago por cápita
La Nación evalúa concesionar cinco hospitales bonaerenses a operadores privados mediante el llamado "modelo español". La iniciativa ya despierta un fuerte rechazo gremial, que alerta por el impacto en el acceso universal a la salud.
Hace 1 dÃa.
El gobierno nacional estudia avanzar con un esquema de gestión privada en cinco hospitales SAMIC de la provincia de Buenos Aires —cuatro del conurbano y uno del interior— que hoy son administrados de manera conjunta con la Provincia. La propuesta incluiría el pago de una cápita por parte de los usuarios para acceder a la atención, con el argumento de reducir costos del Estado.
Los establecimientos involucrados son el Hospital Néstor Kirchner (Cañuelas), René Favaloro y Presidente Néstor Kirchner (La Matanza), Bicentenario (Esteban Echeverría) y El Cruce Dr. Néstor Kirchner (Florencio Varela), todos bajo el paraguas del Servicio de Atención Médica Integral para la Comunidad (SAMIC).
Aunque no hubo anuncio formal, fuentes oficiales admitieron que se analizan alternativas y que la opción con más chances es el “modelo español”, que implica concesionar la gestión a privados y financiarla con aportes de prepagas y obras sociales, con la promesa de preservar la atención a los sectores vulnerables.
La discusión se da en un contexto de tensión política y financiera entre Nación y Provincia. El Ministerio de Salud nacional sostiene que el Estado central cubre entre el 70% y el 80% del financiamiento de estos hospitales y reclama una deuda a la administración bonaerense, cifra que desde la Provincia cuestionan. En paralelo, también se barajó el traspaso total a la órbita provincial, opción que por ahora no prosperó.
Una de las incógnitas es el camino legal: al haber sido creados por ley, cualquier cambio exigiría el debate en el Congreso, un escenario políticamente sensible. Por eso, no se descarta que el Ejecutivo avance mediante decreto, evitando una discusión parlamentaria de alto costo.
El rechazo gremial fue inmediato. La FESINTRAS advirtió que la iniciativa “amenaza el carácter público, estatal e integral del sistema de salud” y pone en riesgo el derecho a una atención universal, gratuita y de calidad. Además, denunció una política de desfinanciamiento y vaciamiento que ya impacta en el funcionamiento cotidiano de los hospitales SAMIC, altamente dependientes del aporte nacional.