Un informe revela el fuerte desajuste entre lo que exige el mercado y la formación de los trabajadores. La digitalización y la inteligencia artificial aceleran una brecha que ya impacta en el acceso al empleo.
En medio de una transformación acelerada del mundo del trabajo, un dato enciende las alertas: el 70% de los argentinos perdió oportunidades laborales por no contar con las habilidades requeridas. La cifra surge de un estudio privado que expone con crudeza el impacto de la brecha de competencias en el país.
El fenómeno no es aislado, pero sí significativo: mientras en Argentina afecta a 7 de cada 10 personas, en países como Chile (81%) y Uruguay (79%) incluso alcanza niveles más altos.
El informe advierte que la digitalización, la inteligencia artificial y los cambios productivos están transformando las reglas del empleo a una velocidad inédita.
Hoy, la empleabilidad ya no depende solo de la formación inicial, sino de la capacidad de actualizar conocimientos de manera constante. En ese contexto, surge un problema estructural: las habilidades quedan obsoletas cada vez más rápido.
A pesar del escenario, el 89% de los trabajadores argentinos se considera empleable, un nivel alto en comparación regional. Sin embargo, esa percepción choca con la realidad: la falta de habilidades sigue siendo una barrera concreta para acceder a mejores oportunidades.
El estudio muestra una contradicción preocupante:
Estos números evidencian que la formación permanente aún no es una práctica consolidada, ni a nivel individual ni empresarial.
Entre los principales obstáculos detectados aparecen:
Aunque la tecnología no lidera el ranking, su impacto es creciente y transversal.
A pesar de las dificultades, hay un dato positivo: el 76% de los argentinos está dispuesto a capacitarse por su cuenta si el empleo lo requiere.
Esto refleja una alta predisposición al aprendizaje continuo, un factor clave en un mercado donde el reskilling y la adaptación constante ya no son opcionales, sino indispensables.
El informe concluye que las oportunidades de capacitación y crecimiento profesional se están convirtiendo en factores decisivos para elegir un trabajo.
En un escenario donde la brecha de habilidades crece, las empresas que inviertan en formación no solo mejorarán su competitividad, sino que también atraerán talento en un mercado cada vez más exigente.