El indicador de JP Morgan trepó a 702 unidades por la caída de los bonos argentinos, mientras el dólar minorista alcanzó su valor más alto de 2026. El petróleo por encima de los US$113, las dudas sobre la actividad económica y los vencimientos de deuda de 2027 suman tensión financiera.
Los mercados argentinos atravesaron una nueva jornada de presión financiera: el riesgo país trepó a 702 puntos básicos y el dólar minorista alcanzó los $1.550, un máximo nominal en lo que va de 2026.
El indicador elaborado por JP Morgan avanzó 28 puntos respecto del cierre anterior, impulsado por una nueva caída de los bonos soberanos argentinos, que registraron bajas de hasta el 0,9%.
El movimiento interrumpió la mejora de la jornada previa y volvió a poner en primer plano las dificultades para recuperar la confianza de los inversores.
El presidente Javier Milei atribuyó el aumento del riesgo país al contexto internacional y al historial de incumplimientos de la deuda argentina. También recordó que, tras su triunfo electoral, el indicador había llegado a bajar desde niveles cercanos a los 3.000 puntos hasta alrededor de 400.
Uno de los factores que presionan sobre los mercados es la escalada del petróleo, que superó los US$113 por barril, su nivel más alto desde mayo, según los datos consignados en el informe.
El encarecimiento de la energía puede trasladarse a los precios y complicar la evolución de la inflación. Al mismo tiempo, las expectativas de tasas de interés internacionales más elevadas reducen el atractivo relativo de los activos de países emergentes, como la Argentina.
En ese escenario, los inversores tienden a exigir mayores rendimientos para asumir riesgos, lo que puede profundizar las caídas de los bonos y elevar el riesgo país.
A las dificultades externas se suman las dudas sobre la evolución de la economía local y la capacidad del Gobierno para garantizar el acceso a las divisas necesarias para afrontar sus compromisos financieros.
El frente económico interno también aparece entre las preocupaciones del mercado. De acuerdo con los datos del INDEC citados en la información, la actividad económica cayó un 1,7% interanual en agosto, una contracción que encendió nuevas señales de alerta.
La evolución de septiembre resulta clave para determinar el desempeño del tercer trimestre. Sin embargo, los indicadores adelantados mencionados en el informe no anticipaban un cierre especialmente favorable.
La combinación de actividad debilitada, incertidumbre financiera y mayores costos de financiamiento complica las perspectivas y alimenta la cautela de los inversores.
Otro foco de atención es la capacidad del Gobierno para conseguir los dólares necesarios para afrontar los vencimientos de deuda previstos para 2027.
El mercado continúa a la espera de precisiones sobre las fuentes de financiamiento que permitirán cubrir esos compromisos. Un escenario internacional de tasas elevadas puede dificultar la colocación de deuda en los mercados globales y encarecer el acceso al crédito.
Esta incertidumbre influye sobre los títulos argentinos y contribuye a explicar por qué el riesgo país vuelve a ubicarse por encima de los 700 puntos.
La presión no se limitó a los bonos soberanos. Los certificados de acciones argentinas que cotizan en Wall Street, conocidos como ADR, registraron mayoría de bajas.
Entre los retrocesos destacados figuró Ternium, con una caída del 6,1%, mientras que el índice S&P Merval amplió su descenso hasta el 1,3%.
El comportamiento de las acciones reflejó un clima de mayor cautela, en línea con la evolución de los activos de renta fija y las dudas sobre el escenario económico.
En el mercado cambiario, el dólar minorista sumó cinco pesos y cerró a $1.550 en el Banco Nación, con una suba diaria del 0,3%. Se trató de su valor nominal más alto del año.
El dólar mayorista también marcó un nuevo máximo de 2026 y terminó en torno a los $1.528, tras avanzar dos pesos y encadenar cinco ruedas consecutivas en alza.
Los tipos de cambio financieros acompañaron el movimiento:
Dólar MEP: $1.553,10, con una suba del 0,14%.
Dólar contado con liquidación (CCL): $1.644, con un avance del 0,5%.
Por su parte, el techo de la banda cambiaria informado para la jornada se ubicó en $1.942,50, a una distancia aproximada del 27% respecto del tipo de cambio mayorista.
El avance del riesgo país y el nuevo máximo del dólar reflejan la combinación de factores externos e internos que condicionan a la economía argentina.
Un riesgo país más elevado encarece el financiamiento y dificulta el regreso sostenido al crédito internacional, mientras que la suba del dólar puede agregar presión sobre los precios y las expectativas de inflación.
La evolución de los bonos, las tasas internacionales, la actividad económica y las definiciones sobre la deuda de 2027 serán claves para determinar si la tensión financiera se profundiza o si los mercados encuentran margen para recuperarse.
Ahora vos también podés mostrar tu comercio, emprendimiento o producto de manera simple, completamente online y sin intermediarios.