Una investigación judicial destapó una red nacional de apuestas ilegales sin garantías para los usuarios. La medida busca frenar la ludopatía, especialmente en menores, y cortar el circuito clandestino.
La Unidad Fiscal Especializada en Investigaciones de Ciberdelito detectó y desarticuló una red de 251 sitios de apuestas ilegales que funcionaban en todo el país sin autorización ni controles.
Tras la investigación, el Ente Nacional de Comunicaciones avanzó con el bloqueo total de las plataformas, en una acción coordinada con organismos judiciales y el sector privado.
La causa se inició a partir de una denuncia de la Cámara Argentina de Salas de Casinos, Bingos y Anexos, que alertó sobre el crecimiento del juego clandestino online.
Según la investigación, estos sitios simulaban operar bajo reglas de azar, pero en realidad funcionaban como estructuras fraudulentas:
En muchos casos, los usuarios no podían retirar sus premios, quedando atrapados en plataformas diseñadas para estafar.
Uno de los puntos más graves detectados fue la falta total de verificación de edad, lo que permitía el acceso de menores.
El fiscal Patricio Ferrari advirtió sobre el impacto:
“Es clave articular estrategias para combatir la ludopatía infantil”, subrayando que estos entornos potencian conductas adictivas desde edades tempranas.
Además, la investigación reveló un dato alarmante: algunos menores eran reclutados como “cajeros” dentro de estas redes, integrándose a esquemas delictivos a cambio de comisiones.
Desde el Estado, el presidente de Lotería bonaerense, Gonzalo Atanasof, respaldó la medida y alertó sobre los riesgos:
“El juego ilegal no solo evade controles, sino que pone en peligro a los jugadores, especialmente a los más jóvenes”, remarcó.
El avance del juego online ilegal en Argentina se consolidó como una problemática creciente, con impacto directo en la salud pública, la seguridad y la economía.
El bloqueo de estos 251 sitios representa un paso clave, pero las autoridades advierten que será necesario mantener controles permanentes y reforzar la concientización social para frenar el fenómeno.
Foto ilustrativa: Aire de Santa Fe