El faltante fue detectado en el quirófano del Hospital Municipal y ya interviene la Justicia. El caso se da en medio de una investigación más amplia por el uso indebido de anestésicos en el país.
Un hecho de extrema gravedad sacude al sistema de salud en Bahía Blanca: denunciaron la desaparición de 25 ampollas de fentanilo del Hospital Municipal de Agudos Leónidas Lucero, un potente anestésico de uso controlado.
La investigación quedó en manos del fiscal Mauricio Del Cero, especializado en delitos vinculados a drogas, quien confirmó el inicio de la causa aunque evitó dar detalles por tratarse de una instancia preliminar.
Según se informó, el faltante fue detectado en el sector del quirófano central, y la denuncia fue realizada por el área de Anestesiología. En paralelo, el hospital inició un sumario interno para determinar responsabilidades y esclarecer cómo se produjo la sustracción.
El caso no es aislado y se da en un momento especialmente sensible. En los últimos días, una investigación en la Ciudad de Buenos Aires reveló un posible circuito irregular de anestésicos dentro del sistema de salud.
El disparador fue la muerte de un médico anestesiólogo de 31 años, quien falleció por una sobredosis de propofol y fentanilo, sustancias de uso hospitalario. La trazabilidad de los fármacos hallados en su domicilio derivó en un sumario interno en el Hospital Italiano, donde incluso fueron apartados profesionales por presunto robo de medicamentos.
Además, la causa expuso prácticas clandestinas conocidas como “Propo Fest”, encuentros donde se utilizarían estos anestésicos fuera del ámbito médico, lo que representa un riesgo extremo por su efecto depresor respiratorio.
El fentanilo es un opioide de altísima potencia, utilizado en procedimientos quirúrgicos y tratamientos específicos. Su manejo está rigurosamente controlado, por lo que cualquier irregularidad en su stock genera una alarma inmediata en el sistema sanitario y judicial.
La desaparición de estas ampollas abre interrogantes clave: ¿fallas en los controles internos o un posible desvío ilegal de medicamentos? La respuesta, por ahora, está en plena investigación.