La Cámara alta convirtió en ley el proyecto impulsado por el Gobierno de Javier Milei, que agiliza los desalojos por usurpaciones y limita las expropiaciones. Para reunir los votos necesarios, el oficialismo debió retirar los capítulos sobre la extranjerización de tierras y la reforma de la Ley de Manejo del Fuego.
El Senado de la Nación aprobó y convirtió en ley la Ley de Propiedad Privada, una de las iniciativas centrales impulsadas por el Gobierno de Javier Milei para fortalecer la protección de los propietarios frente a usurpaciones y expropiaciones. La norma fue sancionada por 37 votos a favor y 33 en contra, aunque el oficialismo debió ceder en dos capítulos clave para garantizar el respaldo de los bloques dialoguistas.
Antes de la votación, La Libertad Avanza retiró del proyecto las modificaciones a la Ley de Tierras Rurales, vinculadas a la extranjerización de tierras, y posteriormente también eliminó la reforma de la Ley de Manejo del Fuego, debido a la falta de consenso entre sus aliados.
El principal cambio de la norma apunta a acelerar los procesos judiciales de desalojo en casos de ocupaciones ilegales, al establecer un procedimiento sumarísimo que busca reducir los tiempos de resolución.
Además, introduce modificaciones al régimen de expropiaciones, con el objetivo de fortalecer las garantías de la propiedad privada y limitar la intervención del Estado sobre bienes particulares, uno de los ejes defendidos por el oficialismo.
En cambio, quedaron fuera del texto definitivo las reformas a la Ley de Tierras Rurales y a la Ley de Manejo del Fuego, dos de los puntos que habían generado mayor resistencia entre gobernadores y bloques dialoguistas.
La iniciativa obtuvo el respaldo de los senadores de La Libertad Avanza, la UCR, el PRO y representantes de fuerzas provinciales, mientras que el interbloque justicialista y otros espacios opositores rechazaron el proyecto.
El oficialismo también sufrió un revés en la discusión sobre la Ley de Manejo del Fuego, ya que varios legisladores aliados anticiparon que no acompañarían esa modificación. Ante ese escenario, el Gobierno optó por eliminar ese capítulo para asegurar la aprobación del resto de la iniciativa.
Durante el debate, el oficialismo defendió la ley como una herramienta para garantizar la seguridad jurídica, proteger a los propietarios y ofrecer reglas claras para incentivar inversiones.
Desde la oposición, en cambio, las críticas fueron contundentes. Senadores del interbloque justicialista calificaron la iniciativa como "inconstitucional" y cuestionaron especialmente los cambios al régimen de expropiaciones y el nuevo esquema de desalojos, al considerar que no aborda la problemática habitacional.
Con la sanción de esta ley, el Gobierno consigue avanzar con una de sus reformas más importantes en materia de propiedad privada, aunque debió modificar el proyecto original y resignar dos capítulos sensibles para reunir la mayoría necesaria en la Cámara alta.
Foto: Aires de Santa Fe
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