La petrolera estatal confirmó una suba del 1% desde este jueves y anunció que mantendrá por 45 días más el esquema para contener los precios pese al salto internacional del petróleo.
YPF confirmó un nuevo aumento en los precios de los combustibles y anunció que continuará aplicando un esquema de “buffer” para evitar que la suba internacional del petróleo impacte de lleno en los surtidores argentinos.
La medida fue comunicada por el CEO y presidente de la compañía, Horacio Marín, quien detalló que desde este jueves 14 de mayo los combustibles subirán un 1% en todo el país.
Según explicó la petrolera, el ajuste responde a un “análisis detallado de las condiciones del mercado y las variables de oferta y demanda”, aunque aclararon que seguirán sosteniendo el congelamiento parcial de precios por al menos 45 días más.
Desde YPF señalaron que el objetivo del sistema es amortiguar el impacto del precio internacional del crudo, que actualmente supera los US$100 por barril debido a la tensión en Medio Oriente.
Marín explicó que la empresa creó una especie de “cuenta compensadora” para absorber parte del aumento y evitar trasladarlo completamente al consumidor. La intención es mantener cierta estabilidad en el surtidor y recuperar más adelante el ingreso no percibido durante este período.
“Continuaremos aplicando el sistema de buffer de precios para no trasladar sobresaltos en el surtidor”, sostuvo el titular de YPF.
Desde el inicio del conflicto internacional, los combustibles ya acumulan aumentos superiores al 23%, aunque desde la compañía estiman que todavía existe una diferencia cercana al 15% respecto de los valores que debería reflejar el mercado internacional.
Otro de los puntos destacados del anuncio es que YPF continuará utilizando el sistema de “micropricing”, una modalidad que permite establecer precios diferentes según la franja horaria, la región y la demanda de cada zona.
La petrolera aseguró que busca mantener el equilibrio entre la rentabilidad de la empresa y el impacto sobre los consumidores en un contexto de libre mercado y alta volatilidad internacional.
El nuevo incremento vuelve a poner el foco sobre el precio de la nafta y el gasoil en Argentina, en medio de un escenario económico marcado por la inflación y la presión sobre los costos del transporte y la logística.