Sociedad | Volvió a pasar por el quirófano
El niño de 8 años volvió a pasar por el quirófano y continúa internado. Su evolución genera expectativa y conmoción desde el trágico choque ocurrido en enero.
La historia de Bastián Jerez, el nene de 8 años que sufrió un grave accidente en Pinamar, sigue conmoviendo al país. En las últimas horas, el pequeño fue operado nuevamente, alcanzando un total de diez intervenciones quirúrgicas desde el siniestro ocurrido el pasado 12 de enero.
Según confirmó su madre, Macarena Collantes, la cirugía fue exitosa: “Salió todo bien”, expresó tras la intervención, en la que le colocaron una nueva válvula. Además, destacó que la tomografía mostró una leve mejoría, un dato que renueva la esperanza en medio de un proceso crítico.
Desde el accidente, Bastián permanece internado y bajo tratamiento intensivo. Inicialmente fue atendido en Pinamar y luego derivado al Hospital Materno Infantil de Mar del Plata, donde atravesó siete operaciones en menos de un mes.
Posteriormente, fue trasladado al Hospital Italiano de San Justo, en La Matanza, donde continúa su recuperación, más cerca de su familia y en un centro de mayor complejidad.
El cuadro clínico incluyó un fuerte compromiso hepático y múltiples complicaciones derivadas de la violencia del impacto.
El hecho ocurrió en la zona conocida como La Frontera, cuando el UTV en el que viajaba Bastián junto a su padre y allegados chocó contra una camioneta Volkswagen Amarok.
La violencia del impacto generó un rápido operativo de emergencia y dejó al menor en estado crítico, lo que derivó en un largo proceso de intervenciones quirúrgicas y cuidados intensivos.
En la causa judicial fueron imputados por lesiones culposas agravadas:
Además, dos de ellos fueron inhabilitados para conducir tras dar positivo en alcoholemia, lo que agrava el escenario judicial.
Mientras la investigación avanza, la familia de Bastián atraviesa un momento límite. Su madre agradeció el acompañamiento recibido y volvió a pedir apoyo: “Sigamos pidiendo por él”, expresó en redes.
El caso se convirtió en un símbolo de conciencia vial y solidaridad, con miles de personas siguiendo día a día la evolución del pequeño.