La pergaminense Julia Riera volvió a demostrar su crecimiento en el circuito: luchó hasta el final pero cayó en semifinales del W50 de Chihuahua (México), tras un intenso partido ante la canadiense Kayla Cross.
El duelo, cambiante y de alto nivel, terminó 6-3, 2-6 y 7-6 (7-3) a favor de la norteamericana, que selló su pase a la final luego de un tiebreak decisivo.
Riera, actual 180° del ranking mundial, mostró carácter: se repuso tras perder el primer set y dominó con claridad el segundo.
En el tercer parcial, incluso, llegó a estar 5-3 arriba, pero Cross reaccionó, recuperó el quiebre y llevó la definición al desempate, donde fue más efectiva.
El resultado dejó a la argentina a un paso de su octava final ITF, aunque con sensaciones positivas por el nivel mostrado.
El recorrido de “Juli” en el torneo fue sólido:
Todo sobre polvo de ladrillo, superficie donde la pergaminense construyó todos sus títulos profesionales.
Tras su paso por México, Riera se prepara para un desafío mayor: el WTA 250 de Bogotá, donde deberá defender puntos importantes tras su gran actuación en 2025.
Luego, será una de las piezas clave del equipo argentino en la Billie Jean King Cup, que se disputará en Colombia. Allí compartirá protagonismo con la histórica Paola Suárez, quien debutará como capitana.
Más allá de la derrota, Riera dejó en claro que está en plena evolución competitiva, consolidándose como una de las tenistas argentinas con mayor proyección internacional.
Su actuación en Chihuahua no solo suma puntos: refuerza confianza de cara a lo que viene.