Sociedad | Emocionó a sus seres queridos
Después de más de 14 meses sin comunicación, el gendarme argentino logró una llamada telefónica que emocionó a sus seres queridos y reavivó el pedido de su libertad. Su voz trae esperanza y fortalece el reclamo por su regreso a Argentina.
El gendarme argentino Nahuel Gallo rompió el silencio después de 445 días incomunicado y detenido en Venezuela, y por primera vez logró comunicarse por teléfono con su pareja y familia. El llamado, que se produjo este jueves desde la prisión de máxima seguridad El Rodeo I, emocionó profundamente a sus seres queridos y volvió a poner el foco en su situación judicial y humanitaria.
La llamada se vivió de forma inesperada: la pareja de Gallo, María Alexandra Gómez, la recibió mientras era entrevistada en vivo en una radio. Al atender el teléfono, expresó con emoción: “¡Ay, mi amor, Gordo, Gordo!” y confirmó que su esposo le dijo que “seguía fuerte” y que necesitaba que su familia lo mantuviera con ánimo.
Durante el breve contacto, Gallo preguntó por su hijo, por su madre, su abuelo y hasta por sus perros, mostrando una actitud esperanzada y con ilusión de reencontrarse pronto con los suyos.
Para poder realizar esa llamada, el argentino debió levantar una huelga de hambre que había iniciado junto a otros presos políticos en el penal, una medida que mantenía desde hace cinco días como forma de protesta ante su prolongada incomunicación y la falta de avances en su situación jurídica.
Gallo está detenido desde el 8 de diciembre de 2024, acusado por las autoridades venezolanas, aunque su defensa y familiares consideran que se trata de acusaciones arbitrarias y sin debido proceso. Su caso ha generado reclamos diplomáticos y de derechos humanos, con exigencias por su liberación inmediata y por el respeto a su integridad.
Tras la comunicación, familiares, activistas y organizaciones de derechos humanos intensificaron sus pedidos de liberación, calificando el momento como un paso importante pero insuficiente en la lucha por su retorno a Argentina. La carta telefónica no solo trajo alivio emocional, sino que también reactivó el reclamo de libertad inmediata para Gallo y otros presos políticos en Venezuela, muchos de los cuales lamentan demoras en la aplicación de una ley de amnistía recientemente aprobada en el Parlamento venezolano.
Para su familia, este primer contacto es el preludio de una posible liberación, y esperan que el gobierno argentino y organismos internacionales impulsen gestiones más firmes para que Nahuel regrese a casa.