Política | «No hay alternativa»
Cristian Ritondo aseguró que "no hay alternativa" a un acuerdo con el espacio de Javier Milei en Buenos Aires. Santilli asoma como candidato y crece la disputa interna en LLA.
En pleno armado rumbo a las elecciones 2027, el diputado nacional Cristian Ritondo dejó una definición que marca el clima político: el PRO y La Libertad Avanza avanzan hacia una alianza en la provincia de Buenos Aires para disputar el poder al peronismo.
“No hay alternativa que no ir juntos en provincia de Buenos Aires”, afirmó, en clara referencia a la necesidad de unificar fuerzas opositoras frente al actual gobernador Axel Kicillof.
Las declaraciones llegan luego de que Mauricio Macri ratificara su respaldo al rumbo del gobierno nacional, encabezado por Javier Milei, aunque sosteniendo la identidad propia del PRO.
En esa línea, Ritondo fue categórico: el partido “no hará nada que favorezca el regreso del populismo”, y dejó en claro que existe voluntad política de consolidar un frente común con el oficialismo libertario.
Dentro de ese esquema, Ritondo confirmó su respaldo a Diego Santilli como candidato a gobernador bonaerense.
“Estoy comprometido a acompañar a Diego Santilli, que tiene capacidad de gestión”, señaló, posicionándolo como la principal apuesta del PRO en territorio clave.
Mientras tanto, en el espacio libertario también se mueven fichas. Entre los nombres que suenan aparecen:
Este escenario anticipa una posible disputa de liderazgo dentro de la coalición, en caso de concretarse el acuerdo.
El eje del mensaje de Ritondo fue claro: evitar el regreso del populismo en la Argentina. En ese sentido, el PRO se muestra dispuesto a alinearse estratégicamente con La Libertad Avanza para construir una alternativa competitiva en la provincia más grande del país.
Sobre el plano nacional, el diputado evitó definiciones cerradas, aunque destacó a Macri como figura relevante, remarcando que “lo importante es el rumbo del país, no las candidaturas”.
El posible acuerdo entre PRO y LLA configura un nuevo mapa político en Buenos Aires, donde la unidad opositora aparece como condición necesaria para disputar el poder en 2027.
Sin embargo, el desafío será ordenar las tensiones internas y definir liderazgos en una alianza que aún está en construcción.