El nene de 11 años permanece en el Hospital Italiano de San Justo tras sufrir un gravísimo accidente en La Frontera. Ya atravesó once cirugías y su recuperación sigue siendo compleja. Una figurita de Messi le regaló un momento de felicidad en medio de una larga batalla.
Pasaron 116 días desde el dramático accidente ocurrido en los médanos de La Frontera, en Pinamar, y la pelea de Bastián Jerez, el nene de 11 años que sufrió heridas gravísimas en un choque entre un UTV y una camioneta, continúa minuto a minuto.
El episodio ocurrió el pasado 12 de enero, en una zona de médanos muy concurrida durante el verano por vehículos areneros, cuatriciclos y camionetas 4x4. Según trascendió en la investigación, el menor viajaba a bordo de un UTV cuando se produjo un violento impacto con una camioneta en un sector de dunas donde las maniobras y la circulación suelen desarrollarse en terrenos de baja visibilidad y alta complejidad.
La violencia del choque dejó a Bastián con lesiones severas que obligaron a una inmediata cadena de derivaciones médicas. Primero fue asistido en Pinamar, luego trasladado a Mar del Plata y finalmente derivado al Hospital Italiano de San Justo, donde permanece internado desde hace meses bajo un estricto seguimiento médico.
Durante este tiempo, el niño ya afrontó once cirugías. La última intervención fue el pasado 2 de abril, cuando debieron practicarle una ileostomía para tratar una obstrucción intestinal generada por las secuelas y cicatrices de las operaciones anteriores. Su estado general continúa siendo delicado y requiere monitoreo constante.
A pesar de la dureza del proceso, en las últimas horas hubo una pequeña alegría que emocionó a su familia y a quienes siguen el caso. Su mamá, Macarena Collantes, compartió en redes sociales una imagen de Bastián sosteniendo la figurita de Lionel Messi del álbum del Mundial, acompañada por una frase tan simple como potente: “Lo logramos”.
Mientras tanto, la causa judicial sigue avanzando en Dolores bajo la carátula de “lesiones culposas agravadas”. Actualmente hay tres personas imputadas: Naomi Azul Quirós, conductora del UTV; Manuel Molinari, conductor de la camioneta involucrada; y Maximiliano Jerez, padre del menor.
El caso volvió a poner en debate las condiciones de seguridad en los médanos de Pinamar, especialmente en zonas turísticas donde durante cada temporada circulan vehículos todoterreno entre turistas, familias y menores de edad.