La administración de Javier Milei envía al Congreso un proyecto para simplificar el proceso de divorcio y agilizar trámites judiciales, buscando reducir costos y tiempos.
El Gobierno argentino ha presentado una iniciativa legislativa que busca revolucionar el proceso de divorcio en el país. El proyecto, enviado a la Cámara de Diputados, propone un divorcio administrativo que permitiría a las parejas disolver su matrimonio sin necesidad de recurrir a la justicia, siempre que exista mutuo acuerdo.
Puntos clave de la propuesta:
Además, el proyecto contempla cambios en el retiro de fondos de depósitos judiciales, buscando simplificar y abaratar estos procedimientos.
El ministro Federico Sturzenegger, impulsor de la iniciativa, argumenta que estos cambios buscan implementar un sistema "más simple, rápido y económico" para los ciudadanos.
Esta propuesta forma parte de una política más amplia de desregulación del gobierno de Milei, que anteriormente había incluido estas ideas en la llamada "Ley Ómnibus".
Los críticos señalan que estos cambios podrían afectar principalmente a los abogados, quienes actualmente gestionan estos trámites ante la Justicia Civil y Comercial.
El Gobierno espera que estas medidas agilicen procesos, reduzcan costos y disminuyan la carga sobre el sistema judicial, promoviendo así mayor eficiencia y libertad en los trámites civiles.