En un fuerte documento político, el partido de Mauricio Macri tomó distancia de La Libertad Avanza y cuestionó la "soberbia y arrogancia" del oficialismo. También reclamó que el cambio "llegue a la vida de la gente".
El PRO marcó este domingo un claro distanciamiento del gobierno de Javier Milei con la publicación de un duro documento en el que cuestionó el rumbo político de La Libertad Avanza y apuntó contra actitudes de “soberbia y arrogancia” dentro de la administración nacional.
A través de un texto titulado “Manifiesto próximo paso”, el espacio encabezado por Mauricio Macri sostuvo que acompañar el cambio “no significa aplaudir todo” y advirtió que el oficialismo exige sacrificios “que ellos mismos no están dispuestos a hacer”.
“El cambio tiene dos enemigos: el populismo de siempre y los que frenan el cambio desde adentro, con soberbia y arrogancia”, expresó el comunicado, en uno de los párrafos más duros dirigidos hacia el Gobierno nacional desde el inicio de la gestión libertaria.
El pronunciamiento llamó la atención porque el PRO había acompañado gran parte de las iniciativas oficiales en el Congreso e incluso compartió alianzas electorales con LLA en varios distritos del país.
Aunque el documento no menciona nombres propios, llega en medio de tensiones políticas crecientes y tras la ratificación de Manuel Adorni por parte de Milei, luego de las denuncias y cuestionamientos que giraron alrededor del funcionario.
En el texto, el macrismo reconoció que “algunas cosas empezaron a cambiar” en Argentina, pero remarcó que la mejora económica todavía no se refleja en la vida cotidiana de gran parte de la sociedad.
Además, el PRO buscó reposicionarse con un mensaje enfocado en gestión y obra pública: “El próximo paso son más rutas, más hospitales y mejor educación”, afirmaron, en un intento de diferenciarse del discurso libertario sin romper completamente con el oficialismo.
El documento dejó en evidencia una nueva etapa en la relación entre el PRO y el Gobierno, en momentos donde el escenario político comienza a tensarse de cara a las próximas discusiones electorales y parlamentarias.