Un proyecto en Diputados busca que el trámite se realice en origen y sin cargo para el usuario. Apuntan a eliminar gastos, reducir burocracia y mejorar el control del sistema.
Una nueva iniciativa legislativa pone el foco en aliviar el bolsillo de los automovilistas. El diputado bonaerense Ricardo Lissalde presentó un proyecto para que el grabado de autopartes sea gratuito y se realice directamente en el concesionario, antes de que el vehículo llegue al comprador.
Actualmente, este trámite es obligatorio para circular y realizar la VTV, y tiene un costo que ronda entre $45.000 y $50.000, además de requerir turnos y gestiones presenciales. La propuesta apunta a eliminar ese gasto extra y simplificar el proceso.
El proyecto plantea que el grabado se haga en origen, es decir, en las terminales automotrices o importadoras, sin que ese costo pueda ser trasladado al usuario final. De esta manera, el comprador recibiría el vehículo ya con el trámite cumplido, sin necesidad de realizar gestiones adicionales.
Desde el punto de vista del consumidor, la medida busca reducir cargas administrativas y económicas, mientras que para el sistema permitiría descomprimir los centros de grabado y enfocarlos en la regularización de vehículos usados.
Además, la iniciativa contempla sanciones económicas para quienes incumplan la normativa, con multas que podrían alcanzar entre 5 y 20 salarios mínimos por unidad sin el grabado correspondiente.
Otro punto clave es la creación de un Registro Digital de Trazabilidad, que permitiría controlar el cumplimiento mediante datos cargados por las automotrices, en lugar de inspecciones posteriores.
El proyecto también se complementa con otra propuesta que busca eximir del grabado a vehículos con más de 30 años, aunque se mantiene el objetivo central de la medida: combatir el mercado ilegal de autopartes y mejorar la seguridad.
En definitiva, la iniciativa abre un nuevo debate sobre costos, controles y simplificación de trámites en el sector automotor, con impacto directo en miles de usuarios.