Miles de estudiantes, docentes y organizaciones sociales colmaron Plaza de Mayo y ciudades de todo el país para exigir la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. El Gobierno ratificó que no dará marcha atrás y volvió a cuestionar la protesta.
La Cuarta Marcha Federal Universitaria volvió a mostrar este martes una fuerte movilización en defensa de la educación pública. Centenares de miles de personas participaron de protestas y actos en distintos puntos de la Argentina, con epicentro en la Plaza de Mayo, donde estudiantes, docentes, no docentes y organizaciones sociales reclamaron al gobierno de Javier Milei la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
La movilización tuvo réplicas masivas en provincias como Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Tucumán, Salta, Jujuy, Tierra del Fuego y Santa Cruz, reflejando un escenario de creciente tensión entre el sistema universitario y la Casa Rosada.
Mientras las columnas avanzaban hacia Plaza de Mayo, el Gobierno endureció su postura y confirmó que no aplicará la norma votada por el Congreso, insistiendo en que solo ejecutará el presupuesto vigente. Además, oficializó un nuevo recorte de más de 5.300 millones de pesos destinados a universidades nacionales.
Durante el acto central, los organizadores denunciaron que el sistema universitario atraviesa un “estado crítico” y reclamaron a la Corte Suprema que intervenga para garantizar el cumplimiento de la ley. En el documento leído ante una Plaza de Mayo colmada, remarcaron que la universidad pública representa “movilidad social, desarrollo científico y oportunidades para miles de jóvenes”.
La jornada estuvo acompañada por gremios docentes y no docentes, el Consejo Interuniversitario Nacional, sectores de la CGT y dirigentes políticos de distintos espacios. Entre los presentes se destacó el gobernador bonaerense Axel Kicillof, quien defendió el rol de la universidad pública frente al ajuste nacional.
Con consignas en defensa de la educación, la ciencia y el futuro de los estudiantes, la marcha volvió a instalar el conflicto universitario en el centro de la agenda política argentina, mientras crece la incertidumbre sobre el financiamiento de las casas de altos estudios para lo que resta del año.
Foto: Agencia DIB