La Corte Suprema rechazó un pedido de recusación y dejó firme la intervención de la Cámara de Apelaciones.
La Corte Suprema de Justicia desestimó un recurso presentado por la defensa de siete de los ocho rugbiers condenados por el asesinato de Fernando Báez Sosa. La decisión ratifica la intervención de la Sala II de la Cámara de Apelaciones y Garantías en lo Penal de Dolores, a la que intentaban recusar.
El fallo, firmado por los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, declaró "inadmisible" el pedido de la defensa, encabezada por Hugo Tomei, basándose en el artículo 280 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación. La resolución aclara que la desestimación "no implica que se confirme ni se afirme la justicia o el acierto de la decisión recurrida", pero cierra la puerta a esta estrategia de los acusados.
El 22 de marzo del año pasado, la Cámara de Casación Penal de la Provincia de Buenos Aires confirmó las penas para los rugbiers:
Los jueces Fernando Mancini y María Florencia Budiño ratificaron que el homicidio fue cometido con premeditación y la participación de dos o más personas, aunque descartaron la agravante de alevosía. Aun así, las condenas no sufrieron modificaciones.
Este nuevo fallo representa un nuevo revés para la estrategia de la defensa, que sigue explorando alternativas judiciales en busca de una reducción de penas.