Una cordobesa sostiene que desarrolló síndrome de Guillain-Barré luego de recibir una dosis de la vacuna contra el Covid-19. La Justicia deberá determinar si existió un vínculo causal entre la inmunización y las secuelas neurológicas permanentes que hoy afectan su vida.
Una demanda judicial contra AstraZeneca y el Estado nacional volvió a poner en el centro del debate los posibles efectos adversos asociados a la vacunación contra el Covid-19. La protagonista es Flavia Ochoa, una trabajadora de Coronel Moldes (Córdoba), quien reclama una indemnización tras recibir una incapacidad laboral del 75,6%, atribuida al desarrollo de un síndrome de Guillain-Barré.
El caso, basado en un informe de Pablo Lugano para Noticias Argentinas, avanza en la Justicia Federal mientras la mujer sostiene que su cuadro neurológico comenzó pocas horas después de recibir la tercera dosis de la vacuna AstraZeneca, el 4 de enero de 2022.
Según consta en la demanda, Ochoa comenzó a sufrir intensos calambres y dolores musculares el mismo día de la vacunación. Al despertar al día siguiente, aseguró que ya no podía levantarse de la cama.
"No podía mover los brazos, después no podía mover las piernas. Mi vida cambió un antes y un después", relató la mujer.
Tras ser derivada a un sanatorio de Río Cuarto, los estudios médicos determinaron que padecía síndrome de Guillain-Barré con cuadriparesia, una enfermedad neurológica poco frecuente que obligó a un extenso tratamiento de rehabilitación.
Actualmente continúa con rehabilitación tres veces por semana, utiliza andador para desplazarse, sufre dolores permanentes y necesita asistencia para realizar actividades cotidianas.
La presentación judicial reclama una indemnización por incapacidad sobreviniente, daño moral, daño emergente, pérdida del proyecto de vida y daño punitivo.
Además, cuestiona la constitucionalidad de distintos artículos de la Ley 27.573, que reguló la compra de vacunas contra el Covid-19 y creó un fondo de compensación para personas que acrediten haber sufrido daños derivados de la vacunación.
Entre las pruebas incorporadas al expediente figuran:
La mujer sostiene que existe un nexo directo entre la vacuna y la enfermedad neurológica, aunque ese punto será uno de los aspectos centrales que deberá analizar la Justicia durante el proceso.
Antes de iniciar la demanda, Ochoa realizó el trámite administrativo previsto por la legislación vigente. Sin embargo, la Comisión Nacional de Seguridad en Vacunas rechazó su solicitud al considerar que no pudo establecerse una relación causal entre la vacuna y el cuadro clínico.
Ante esa decisión, decidió avanzar por la vía judicial.
El síndrome de Guillain-Barré es una enfermedad neurológica poco frecuente que afecta el sistema nervioso periférico y puede provocar debilidad muscular, pérdida de movilidad e incluso parálisis.
Organismos internacionales como la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) incorporaron este cuadro como un evento adverso muy raro dentro de la información oficial de la vacuna Vaxzevria (AstraZeneca). No obstante, el organismo sostuvo que, según la evidencia científica disponible, los beneficios de la vacunación continuaron siendo ampliamente superiores a sus riesgos.
Mientras tanto, la causa judicial seguirá su curso para determinar si, en este caso particular, existió una relación entre la vacunación y las secuelas que hoy presenta la demandante.
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