El organismo aprobó la segunda revisión del acuerdo por US$20.000 millones y destacó el ajuste fiscal del Gobierno. Sin embargo, advirtió que la estabilidad económica dependerá de reformas tributarias, previsionales y una mayor flexibilización cambiaria.
El Fondo Monetario Internacional volvió a enviar una señal de respaldo al gobierno de Javier Milei, aunque acompañado de fuertes advertencias sobre el futuro de la economía argentina. Tras aprobar la segunda revisión del acuerdo por US$20.000 millones, el organismo elogió el ajuste fiscal, la desaceleración inflacionaria y el rumbo económico, pero dejó claro que el programa aún enfrenta desafíos estructurales de alta sensibilidad política.
En su informe técnico, el Fondo Monetario Internacional calificó el ajuste aplicado por el Gobierno como “excepcionalmente grande en comparación internacional”, destacando la magnitud del recorte del gasto público y la recuperación de credibilidad macroeconómica. Para el organismo, la combinación de disciplina fiscal, eliminación de controles y flexibilización económica permitió acelerar el proceso de desinflación más rápido de lo previsto.
Sin embargo, detrás del respaldo aparece una advertencia central: la estabilización inicial no garantiza la sostenibilidad del modelo. El FMI identificó tres áreas críticas que deberán resolverse para sostener la recuperación económica: la acumulación de reservas, una mayor apertura del mercado cambiario y reformas profundas en el sistema tributario y previsional.
El organismo alertó que la acumulación de reservas avanza más lento que en otros programas de estabilización y consideró indispensable profundizar un esquema de mayor flexibilidad cambiaria, en línea con las recientes modificaciones aplicadas por el Banco Central.
Para el FMI, la fortaleza del programa dependerá de la capacidad de la Argentina para reconstruir su posición externa y reducir la vulnerabilidad frente a eventuales crisis financieras.
Uno de los puntos más duros del informe estuvo vinculado al sistema impositivo argentino, definido por el organismo como “complejo, distorsivo e inestable”. El Fondo cuestionó la superposición de impuestos nacionales y provinciales, la baja eficiencia recaudatoria y el peso de tributos como Ingresos Brutos.
En ese marco, recomendó avanzar hacia una reforma tributaria integral que simplifique impuestos, amplíe la base de Ganancias, racionalice el IVA y elimine tributos considerados perjudiciales para la competitividad.
El otro gran eje señalado por el organismo fue el sistema previsional. Según el diagnóstico del FMI, el actual esquema jubilatorio es fiscalmente insostenible a largo plazo, debido al elevado gasto y la existencia de múltiples regímenes superpuestos.
Pese a las advertencias, el Fondo proyectó un escenario moderadamente optimista para 2026: crecimiento del PBI del 3,5%, inflación anual del 25%, desempleo del 7,2% y superávit fiscal primario equivalente al 1,4% del Producto Interno Bruto.