Más de 30 productores e instituciones rurales impulsan una revisión de la medida vigente desde 2019, que restringe las aplicaciones en el periurbano y afecta unas 6.000 hectáreas productivas. Consideran que la reciente absolución dictada por la Justicia abre un nuevo escenario.
La reciente absolución de productores agropecuarios, un ingeniero agrónomo y un aplicador en la causa por aplicaciones de fitosanitarios en Pergamino reactivó el reclamo del sector rural para que la Justicia revise la medida cautelar que desde 2019 limita las pulverizaciones terrestres y aéreas en amplias zonas del periurbano.
Más de 30 productores, junto a entidades como la Sociedad Rural de Pergamino, Coninagro, Federación Agraria, la Cámara de Comercio de Pergamino y la Asociación de Ingenieros Agrónomos del Norte de la Provincia de Buenos Aires (AIANBA), mantendrán una reunión para definir la estrategia judicial con la que buscarán solicitar al juez federal de San Nicolás, Carlos Villafuerte Ruzo, que deje sin efecto la restricción.
La cautelar, dictada en septiembre de 2019, prohíbe las aplicaciones terrestres de fitosanitarios dentro de un radio de 1.095 metros de las zonas urbanas y establece una restricción de tres kilómetros para las aplicaciones aéreas, una decisión que, según los productores, mantiene cerca de 6.000 hectáreas con fuertes limitaciones para la producción agrícola.
El pedido cobra fuerza luego del fallo del Tribunal Oral Federal N.º 2 de Rosario, que absolvió a los productores imputados al considerar que no se acreditó el nexo causal necesario para atribuirles responsabilidad penal, aunque sí condenó a dos exfuncionarios municipales por incumplimiento de los deberes de funcionario público debido a deficiencias en los controles.
Desde AIANBA, el ingeniero agrónomo Andrés Pereyra explicó que el trabajo institucional comenzó antes del juicio oral y que ahora buscan aprovechar el nuevo contexto judicial para solicitar una revisión de la cautelar.
Según indicó, numerosos establecimientos continúan afectados, incluso algunos dedicados a la producción de semillas, donde parte de la superficie permanece improductiva por las restricciones. También afirmó que experiencias de producción orgánica impulsadas como alternativa resultaron económicamente inviables, mientras que otros productores optaron por abandonar la actividad o evaluar la venta de sus campos para desarrollos inmobiliarios.
Por su parte, el ingeniero agrónomo y productor Guillermo Tempone sostuvo que la prioridad debe ser proteger la salud de las personas y el ambiente, aunque cuestionó que las prohibiciones basadas únicamente en distancias fijas carezcan de respaldo científico. En ese sentido, propuso avanzar hacia una legislación sustentada en criterios agronómicos comprobados, que contemple las características de cada producto, las condiciones de aplicación y un sistema eficiente de control.
La reunión prevista entre productores e instituciones buscará determinar si existen fundamentos suficientes para solicitar formalmente que la Justicia revise una medida cautelar que continúa vigente mientras la sentencia del proceso principal no quede firme.
Fuente: Diario LA NACION. Declaraciones de Andrés Pereyra (AIANBA) y Guillermo Tempone.
Registrate hoy y obtené el doble de crédito publicitario para tu primera campaña en Pergamino Virtual Ads.