El Gobierno bonaerense rechazó la iniciativa impulsada por legisladores libertarios para cobrar la atención sanitaria y la educación pública a extranjeros sin residencia permanente. Nicolás Kreplak calificó la propuesta como "discriminatoria" y aseguró que tendría un impacto mínimo sobre el sistema.
El gobernador Axel Kicillof, a través de su ministro de Salud, Nicolás Kreplak, salió al cruce de La Libertad Avanza (LLA) por el proyecto que propone arancelar la salud y la educación pública para extranjeros sin residencia permanente en la Argentina.
La iniciativa, impulsada por el jefe del bloque libertario en la Cámara de Diputados bonaerense, Agustín Romo, volvió a instalar el debate sobre el acceso de los extranjeros a los servicios públicos y generó un inmediato rechazo por parte del Gobierno provincial.
El proyecto establece que los extranjeros con residencia temporaria o transitoria deberán afrontar el costo de las prestaciones médicas mediante un seguro de salud, recursos propios o un tercero responsable, en lugar de acceder de manera gratuita al sistema sanitario público.
La propuesta resurgió en medio de la discusión pública generada por las críticas de algunos extranjeros hacia la Argentina durante el Mundial de Fútbol.
Desde la administración bonaerense, Nicolás Kreplak cuestionó con dureza la iniciativa y la calificó como "racista" y "discriminatoria", al sostener que parte de supuestos falsos sobre el funcionamiento de los hospitales públicos.
A través de sus redes sociales, el ministro afirmó que los extranjeros no residentes prácticamente no utilizan el sistema de salud para atenciones programadas y remarcó que la medida no tendría un impacto económico significativo.
Además, recordó que un informe elaborado en 2024 determinó que la atención a extranjeros representa apenas el 1% del total de las prestaciones brindadas por el sistema sanitario, por lo que consideró que el proyecto no resolvería los problemas de financiamiento del sector.
La discusión no es nueva. Durante 2024, el Gobierno nacional ya había planteado la posibilidad de modificar el régimen migratorio para habilitar el cobro de servicios de salud y educación a extranjeros no residentes, aunque la iniciativa no logró avanzar.
En paralelo, distintos proyectos legislativos también propusieron exigir seguros médicos obligatorios para quienes ingresen al país, manteniendo la gratuidad únicamente en casos de emergencia o riesgo de vida.
Mientras el debate vuelve a instalarse en la agenda política, el Gobierno de Kicillof reafirmó su defensa del sistema público de salud, al sostener que la universalidad y el acceso gratuito continúan siendo principios esenciales del modelo sanitario argentino.
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