El indicador de JP Morgan alcanzó durante la jornada su nivel más alto desde marzo y encadenó diez ruedas consecutivas de subas. Los bonos en dólares y el Merval terminaron nuevamente en terreno negativo, mientras los dólares financieros avanzaron.
La presión sobre los activos argentinos volvió a intensificarse este viernes. El riesgo país llegó a tocar los 628 puntos básicos, su máximo nivel desde marzo, en una jornada marcada por nuevas ventas de bonos soberanos y una caída de las acciones argentinas.
Aunque el indicador recortó parte de la suba durante la rueda, cerró alrededor de los 609 puntos, según los registros de mercado, con un incremento de más del 5% en la jornada. De esta manera, acumuló diez ruedas consecutivas en ascenso.
El movimiento refleja un cambio significativo respecto de comienzos de septiembre: el 3 de ese mes, el riesgo país había perforado los 500 puntos, mientras que en junio había alcanzado niveles considerablemente inferiores.
La escalada del riesgo país estuvo directamente relacionada con el comportamiento de los bonos soberanos argentinos en dólares, que volvieron a registrar bajas.
Entre los títulos más castigados durante la rueda se destacaron el Global 2046, con una caída cercana al 3%, y otros bonos de mayor plazo como el AL41, AE38, AL35 y GD35.
Los títulos de vencimiento más corto también retrocedieron, aunque con pérdidas menores.
El comportamiento no es menor: cuando cae el precio de los bonos, aumenta el rendimiento que los inversores exigen para mantener deuda argentina. Esa mayor tasa de rendimiento es uno de los componentes que termina reflejándose en el riesgo país.
El riesgo país elaborado por JP Morgan mide la diferencia entre el rendimiento que ofrecen los títulos de deuda de un país y el que pagan bonos considerados de referencia, principalmente los del Tesoro de Estados Unidos.
Un nivel de 600 puntos básicos equivale a una diferencia de aproximadamente 6 puntos porcentuales respecto de esos títulos de referencia.
Por eso, la evolución del indicador es seguida de cerca por los inversores: un riesgo país elevado implica un mayor costo potencial de financiamiento externo para la Argentina y dificulta las condiciones para acceder al mercado voluntario de deuda.
La debilidad no quedó limitada a la renta fija.
El S&P Merval cayó alrededor de 1,4%, mientras que su medición en dólares también registró un retroceso.
Entre las acciones líderes que más bajaron aparecieron Edenor, Transportadora de Gas del Sur, BYMA, Metrogas, YPF y Banco Macro.
La excepción dentro del panel líder fue Loma Negra, que logró cerrar con una suba.
En Wall Street, los ADR argentinos mostraron un comportamiento similar, con bajas destacadas en papeles como Banco Macro, YPF, TGS, Edenor y BBVA.
En paralelo con la caída de bonos y acciones, los dólares financieros operaron al alza.
El dólar contado con liquidación avanzó hasta la zona de los $1.621, mientras que el MEP se ubicó alrededor de $1.552.
El dólar oficial minorista también avanzó y quedó en torno de los $1.545, mientras que el mayorista operó cerca de los $1.520.
La combinación de bonos en baja, acciones debilitadas, riesgo país en ascenso y dólares financieros al alza dejó una fotografía de mayor cautela entre los inversores.
El deterioro de los activos argentinos responde a una combinación de factores.
En el plano internacional, las tasas de interés estadounidenses permanecen elevadas, lo que aumenta el atractivo relativo de los activos considerados más seguros y dificulta el flujo de capitales hacia mercados emergentes.
También pesa la fortaleza global del dólar y el escenario de petróleo por encima de los US$ 100 por barril, en un contexto marcado por las tensiones en Medio Oriente.
Pero el mercado argentino además enfrenta factores propios. Informes recientes señalaron preocupaciones vinculadas con las reservas, el ritmo de acumulación de divisas, la actividad económica y el escenario político local.
En las últimas semanas, además, el riesgo país había acelerado su recorrido: pasó de ubicarse por debajo de 500 puntos a comienzos de septiembre a superar los 600 durante esta jornada.
El dato que queda después de esta rueda no es solamente el máximo de 628 puntos, sino la continuidad de la tendencia.
La deuda argentina atraviesa una etapa de mayor presión y los inversores siguen de cerca si el riesgo país logra estabilizarse después de diez jornadas consecutivas de subas.
El comportamiento de los bonos soberanos, la evolución de las tasas internacionales, el dólar y las variables financieras locales serán determinantes para saber si se trata de una corrección puntual o de una tendencia que continúa durante las próximas ruedas.
Por ahora, el cierre de la semana dejó una señal concreta: el riesgo país volvió a superar la barrera de los 600 puntos y los principales activos argentinos terminaron mayormente en rojo.
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